Pese a que las primeras aproximaciones de la máquina al comportamiento y pensamiento humano llegaron en 1936 de la mano de Alan Turing, no fue hasta la década de los 90 cuando se produjo el auge de la Inteligencia Artificial (IA).
La situación actual ha evolucionado y ahora gira en torno a tres pilares: la IA es uno de los mayores retos de la historia, cada vez más presentes en el día a día de los ciudadanos; la gran cantidad de aplicaciones que están cambiando la sociedad actual; y sobre todo, se trata de una tecnología capaz de procesar ingentes cantidades de datos en poco tiempo. «Por ello no se puede olvidar el gran poder de los datos, considerados ya como el petróleo del siglo XXI. Si no se analizan y aprovechan es como si no se hubieran generado», aseguró Gema Ruiz Díaz- Mariblanca, Responsable de Innovación de Vector Itc Group en la jornada ‘Inteligencia Artificial para Negocios Inteligentes’.
Y es a este nuevo tesoro digital al que muchas empresas están viendo sus beneficios: para comprender el comportamiento de los clientes, segmentar, personalizar los productos y servicios que se les ofrecen, optimizar la toma de decisiones y, en definitiva, mejorar los procesos de negocio de las organizaciones. Es por ello que después, estos datos darán toda la potencia para ser aprovechados para Machine Learning y Deel Learning.
Por ejemplo, en el sector bancario, Gema Ruiz señala que utilizan esta tecnología para gestión de fraudes, de riesgos. Teniendo en cuenta todos los datos que procesan en las operativas diarias, posteriormente devuelven un montón de información que analizándolos con Machine Learning y Deep Learning pueden extraer patrones de comportamiento y cuando este se sale de unos determinados patrones el sistema lanza una alerta y se activan los controles de fraude.
Otro sector que puede aprovechar su potencial es el del retail, para conocer los gustos de los clientes, lo que puede ayudar a tomar mejores decisiones empresariales y hacerle recomendaciones que impulsen las compras. Por ejemplo, mediante el uso de un asistente virtual se mejora y personaliza la experiencia de los clientes dentro de una página web.