Frente a la crisis sanitaria y económica generada por la pandemia, aparece un sector con un planteamiento optimista: la biotecnología. La COVID-19 ha puesto bajo el foco del mundo la relevancia de buscar soluciones, colmar carencias y reforzar el sistema de salud, dentro de un planteamiento innovador. En este sentido, los retos a los que se ha tenido que hacer frente desde que comenzó la emergencia sanitaria, también han evidenciado cómo esta ciencia debe ser promovida como un motor imprescindible para el crecimiento sostenible.
Su capacidad innovadora ha permitido dar respuesta en los últimos meses con desarrollos vacunales, diagnósticos o tratamientos, pero también está aportando soluciones ante el cambio climático, la transformación industrial, la alimentación sostenible y nuevas fuentes de energía limpia. Ante esto, la biotecnología ha demostrado ser un campo rentable y estratégico, capaz de actuar como una palanca transformadora para la sociedad, con la generación de nuevas oportunidades de negocio. Actualmente, las empresas de este ámbito han contribuido a la creación de más de 100.000 empleos y se sitúan en la primera posición de inversión en I+D.
Esta es una de las principales temáticas que se abordarán durante la décima edición de Biospain 2021, un evento de referencia del sector biotecnológico en España, que se celebrará en formato híbrido, del 29 de septiembre al 1 de octubre en Pamplona. Durante tres días, se analizarán los futuros retos sanitarios, la situación del coronavirus, la inmunoterapia o la agrobiotecnología, convirtiendo a la capital navarra en un escaparate donde se darán las claves para comprender cómo la tecnología puede contribuir a crear una economía más competitiva, sostenible y generadora de empleo de calidad. En esta nueva edición, la entidad pretende avanzar hacia la creación de nuevas oportunidades disruptivas, así como reforzar la colaboración público-privada, ampliar el tejido empresarial y fortalecer su internacionalización.
En esta línea, durante la presentación de Biospain, la vicepresidenta de AseBio, Belén Barreiro, ha señalado que en este difícil año no ha habido “improvisación”, sino que se trata de un sector “absolutamente consolidado”. Así, su trabajo previo ha permitido «aunar los adelantos científicos con la visión empresarial para llevar estos productos al mercado y ayudar, en cierto modo, a solucionar este grandísimo problema”. Por esto, considera que también estamos preparados para acometer otros retos sanitarios como el cáncer, el envejecimiento o las enfermedades raras, en las que “el diagnóstico, unido a la terapia, es algo absolutamente imprescindible y va a contribuir a su solución en el futuro”.