Según el diccionario de la Real Academia Española, la incoherencia es la contradicción entre lo que se dice y lo que se hace. Esta palabra tiene sinónimos como, entre otros, desatino, despropósito e incongruencia.
Cuando un político gana con mayoría absoluta unas elecciones generales es porque la mayoría de los ciudadanos de un país han confiado en ese partido y desea que instaure las medidas de su programa electoral. Por tanto, los ciudadanos votan un programa de gobierno, no a una persona ni a un partido.
Cuando el presidente de ese Gobierno decide unilateralmente, y sin consultar a los ciudadanos que le votaron, incumplir las medidas anunciadas en su programa electoral, está incurriendo en una grave contradicción entre lo que dijo antes y lo que hace ahora.
El ya ex ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha declarado que el anteproyecto de la ley del aborto no fue idea suya, sino del Gobierno de España, porque se aprobó en Consejo de Ministros antes de Navidad.
También resulta cuanto menos curioso que, justo hace pocos días, se produjeron en 64 ciudades manifestaciones multitudinarias a favor de la vida. Algo sospechaban los ciudadanos sobre el destino de Gallardón que, aunque ha cogido por sorpresa a la mayoría de los ciudadanos, era algo ya esperado por los círculos cercanos a Rajoy, según han confirmado los analistas consultados por DIRIGENTES.