El Reino Unido se enfrenta a finales de 2020 a la fecha límite del Brexit, mientras el Gobierno tendrá que lidiar con un aumento del déficit presupuestario por encima del 10% del PIB este año a causa de los gastos que ha supuesto el coronavirus. De hecho, la deuda pública en relación con el PIB superará el 100% y podría aumentar aún más a medio plazo. El fuerte impacto del Covid-19, unido al Brexit, están poniendo a prueba la resistencia de la economía y las finanzas públicas del Reino Unido (AA/Negativo), aunque el país conserva importantes fortalezas crediticias que ejercen como balanza.
«El Gobierno del primer ministro Boris Johnson se enfrenta a un delicado esfuerzo por lograr el equilibrio entre la reapertura gradual de la economía y las medidas de distanciamiento físico, evitando al mismo tiempo una segunda ola de contagios significativa», señala Dennis Shen.
El Reino Unido ha registrado un número desproporcionado de víctimas mortales de la pandemia debido, en gran parte debido a la gestión del Gobierno durante la crisis, ya que representan cerca del 10% de las muertes confirmadas de Covid-19 a nivel mundial (según los datos de la Universidad Johns Hopkins) con sólo el 0,9% de la población mundial. El equilibrio entre economía y salud en esta crisis no es tan obvio en el análisis final – mientras el virus no se controle, no puede haber una verdadera normalización de las condiciones económicas.
Entre tanto tanto, el país se enfrenta a una segunda crisis potencial: la inminente fecha límite de finales de junio para el Brexit. Deben decidir si ampliar el período de aplicación del statu quo en el mercado único y la unión aduanera de la UE más allá de 2020, una fecha límite que los negociadores del Reino Unido probablemente dejarán pasar.
«De ser así, el Reino Unido perdería técnicamente su opción dentro del marco del Acuerdo de Retirada de 2019 para evitar una desestabilizadora salida sin acuerdo el 1 de enero de 2021. Sin embargo, incluso si se pospone el plazo, esperamos un acuerdo a finales de 2020 para ampliar el estado de transición y evitar el Brexit duro. Tal extensión significaría que el Reino Unido continúa con su contribución al presupuesto de la UE para el período financiero 2021-27″, añade el experto.