Endesa ha llegado al ecuador del año 2021 reconfirmando los principales objetivos financieros para el ejercicio: 4.000 millones de ebitda y 1.700 millones de resultado ordinario neto. Todo ello en un contexto de mercado adverso motivado por el fuerte repunte de las materias primas energéticas, singularmente el gas, y también del precio medio de los derechos de emisión de CO2. Un contexto que ha llevado al precio de la electricidad en el mercado mayorista a duplicarse, en promedio, respecto al primer semestre de 2020. Ante las medidas anunciadas por el Gobierno español para paliar el impacto de esta subida, Endesa mantiene su postura de diálogo abierto para encontrar las soluciones más eficientes con las que afrontar esta coyuntura de precios altos -que el mercado ya descuenta para lo que resta de 2021-.
En cuanto al comportamiento de las principales magnitudes económicas, la empresa ha obtenido un ebitda (beneficio bruto de explotación) de 1.879 millones, un 19% menos que en el primer semestre del año anterior. En términos comparables, excluyendo el efecto neto de las provisiones de 2020, el descenso se queda en el 4%. La adversa coyuntura mencionada ha afectado al comportamiento de los negocios liberalizados (Generación y Comercialización), que son los que fundamentalmente reducen su ebitda en los primeros seis meses de 2021 respecto a 2020.
En cuanto al beneficio neto ordinario, disminuye un 26% respecto al año anterior, hasta 832 millones. Igualmente, en cifras comparables que excluyen el efecto neto de las provisiones de 2020, ese descenso sería de sólo un 3%. Endesa espera una normalización progresiva de las condiciones de mercado para el segundo semestre del año. Además, está tomando decisiones de gestión para compensar el efecto de la volatilidad de las materias primas en nuestra cuenta de resultados. Todo ello le permitirá cumplir con los objetivos fijados para el conjunto del año tanto en ebitda como en beneficio neto ordinario.
En cuanto a la senda de descarbonización, Endesa ha logrado que la producción peninsular libre de emisiones de CO2 en el semestre alcance el 88% del total, en línea con el objetivo de llegar al 89% en 2023. La compañía dará además por cerrado todo su negocio de generación peninsular con carbón este año, pendiente sólo de las preceptivas autorizaciones administrativas.
La compañía progresa en paralelo en la promoción de su portfolio de renovables. La cartera total asciende a 52.900 MW, 11.000 MW más que a cierre de 2020 y tiene 7.000 MW con punto de acceso y conexión a la red concedido (300 MW más que a final del pasado año). Actualmente dispone en fase de ejecución plantas solares y eólicas que suman 2.500 MW, lo que da confianza en el cumplimiento de los objetivos de puesta en marcha de nueva potencia limpia para 2021 (en total, 700MW). De ellos, 900MW tienen fecha estimada de entrada en operación en 2022, parte de los cuales puede acelerar su construcción igualmente. Junto a ello, Endesa tiene una cartera de proyectos de almacenamiento de 9.700 MW, de los que 1.600 MW se encuentran asignados a proyectos renovables en una fase de madurez administrativa.