En España cobran pensiones contributivas 8,7 millones de personas, que se reparten un total de 9,5 millones de pensiones. La cuantía media de las pensiones alcanzaba a principios de febrero los 932,29 euros, según los datos de la Seguridad Social. Esta cantidad incluye todo tipo de subsidios, los de incapacidad permanente, jubilación, viudedad, orfandad y favor familiar. Si atendemos en exclusiva a las pensiones de jubilación, España paga un total de 5,88 millones de pensiones, por un importe de 1.077,01 euros de media a principios de febrero de este año. La preocupación de los jubilados tiene que ver con los efectos de las recientes reformas y las que se pretenden aplicar, en concreto el llamado Factor de Sostenibilidad.
La consecuencia que ya puede constatarse es la pérdida de valor de las pensiones de alta en el Sistema de Seguridad Social. Mientras que en el año 2016 la pensión de alta media alcanzaba los 1.062,36 euros mensuales, a finales de 2017 esa cantidad se redujo a 1.057,69 euros, a consecuencia de la última reforma que amplió los años de cotización con los que se calculan las pensiones. A pesar de ese dato, no se trata de una tendencia consolidada, ya que la pensión media de alta en enero alcanzó los 1.090,98 euros.
El factor de sostenibilidad
Si a día de hoy los subsidios de jubilación ya se deterioran, el Factor de Sostenibilidad que entre en vigor en 2019 podría significar un paso más en su depreciación. El fundamento de esta nueva forma de calcular las pensiones es tener en cuenta el envejecimiento de la población y su mayor esperanza de vida. De hecho, el cálculo se realizará tomando como referencia la esperanza de vida en el periodo entre 2013 y 2017.
El Instituto BBVA de pensiones prevé que según esta variable el descuento rondaría el 0,47%, por lo que una pensión que en 2018 alcance 1.000 euros mensuales se reduciría a los 995,3 euros si se calcula con las condiciones de 2019. Por otra parte, la subida de las pensiones queda supeditada a una segunda cuestión: la salud de las arcas públicas. Esto significa que las pensiones solo subirían si los ingresos del sistema crecen en una tasa superior al crecimiento del número de pensiones. Es una fórmula que se aplica en Alemania, Austria o Portugal.