El sector inmobiliario está ganando protagonismo en materia de inversión sostenible, debido al impacto ambiental que se le atribuye y a la urgente necesidad de evolucionar hacia modelos capaces de mitigar el cambio climático. Así se ha puesto de manifiesto en el Encuentro ISR ‘Financiación e inversión con criterios ASG en el sector Real Estate’ organizado por Spainsif, en el que se ha destacado el papel de las finanzas sostenibles para alcanzar la neutralidad climática en 2050, según el Pacto Verde Europeo.
Joaquín Garralda, presidente de Spainsif, ha indicado durante la inauguración de la jornada que “el sector Real Estate siempre ha sido protagonista en el ecosistema inversor, pero su posible contribución a la lucha contra el cambio climático lo ha dotado de mayor notoriedad. La UE está impulsando una adaptación y mitigación a una economía descarbonizada que contribuya a la reducción de las emisiones de CO2, y las infraestructuras renovables y sostenibles van a jugar un papel más relevante, como ya estamos viendo”.
El Acuerdo de París y la aprobación de la Agenda 2030 en 2015 han supuesto un revulsivo para la incorporación de los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG) en los diferentes sectores económicos, como ha sucedido en el Real Estate, según ha explicado durante su intervención Mario Vicente Gallardo, Dirección de Negocio e I+D de ST Consultores.
A este impulso está contribuyendo tanto el marco legislativo europeo, con el Plan de Acción de Finanzas Sostenibles de la UE y el Pacto Verde Europeo, como con la regulación en cuestiones de edificación y vivienda, que cuenta también con un exigente marco legislativo europeo en continuo crecimiento y con un histórico marco de subvenciones: la Directiva europea de eficiencia energética (EED), revisada en 2021; la Ley del suelo y rehabilitación de 2015; la renovación de la Directiva de eficiencia energética de los edificios de 2020; o el Real Decreto 853/2021, que apuesta por la rehabilitación a nivel de barrios, edificios y viviendas.
Según ST Consultores, el sector de la edificación supone el 38% del consumo de energía de España, el 35% de las emisiones de CO2, el 40% del consumo de materias primas y el 40% de generación de residuos. Además, el 82% del parque edificado no es eficiente, y solo el 2,5% de vivienda nueva es vivienda social.