La industria ha sido la protagonista de la tercera jornada de la Cumbre Empresarial «Empresas españolas liderando el futuro» organizada por la CEOE. En particular, el sector del automóvil representa el 60% de la industria española, lo que en términos globales se traduce en el 10% del PIB de España, así como el 9% del empleo, con 2,8 millones de vehículos producidos hasta alzarse como el segundo mayor fabricante a nivel europeo y el octavo en el mundo.
La mesa redonda ha tratado los temas que acucian al sector en el corto y largo plazo. ¿Cuánto tiempo van a poder extenderse los ERTE? ¿Qué va a pasar con las fábricas españolas? ¿Cómo van a poder adaptarse a la sobrecapacidad actual? ¿Qué plantea el sector ante la transformación de la movilidad? ¿Qué nuevos estímulos se necesitan para atraer la inversión?
ANFAC: mantener la competitividad
El presidente de la patronal de fabricantes (ANFAC) y de Renault España, José Vicente de los Mozos, advierte a su sector que «debe seguir siendo» una industria competitiva como hasta ahora. La pandemia ha obligado a los fabricantes a pararse, pero fue el pionero al arrancar con protocolos sanitarios que hasta ahora han evitado contagios. En todo caso, de los Mozos cree que la crisis ha acelerado «los problemas de sobrecapacidad» que tiene el sector en Europa. Para luchar contra esa tendencia es preciso afrontar el cambio tecnológico y de modelo que se está produciendo en el campo de la movilidad.
En particular, marca dos aspectos para asegurar la supervivencia de la automoción: incentivar el mercado interno y mejorar la exportación. Para lo primero, de los Mozos cree que se necesita renovar el parque móvil, con una antigüedad media de 12 años. Apuesta por incentivar coches con cero emisiones y eléctricos, además de acelerar la introducción de una infraestructura para la carga de vehículos. En todo caso, afirma que esta apuesta no es el único camino, que también resultaría beneficioso optar por vehículos diésel nuevos, que emiten 10 veces menos que los que tienen más de 12 años.
Mientras, para mantener la competitividad y seguir exportando, de los Mozos reclama avanzar en la digitalización y en la automatización de las fábricas, así como atraer la producción de vehículos eléctricos, con mayor demanda. En cuanto a la mano de obra, requiere orientar la formación y adoptar acuerdos de flexibilidad y contención salarial con los sindicatos, un aspecto que resulta «muy importante con respecto a otros competidores europeos». En general, habla de que España sea «un país friendly», con la suficiente «tranquilidad y seguridad jurídica» para las multinacionales.