El sector del lujo debería beneficiarse de la recuperación del crecimiento económico a medida que las economías superen las restricciones del año pasado y se recupere el consumo, reforzado además por las elevadas tasas de ahorro en las principales economías desarrolladas. Nuestros analistas observan que la falta de turismo obligó a muchas de estas empresas a reorientar sus estrategias hacia los consumidores locales y digitales. Las que se han reorientado con éxito podrían salir de la pandemia mundial en una posición competitiva aún más fuerte.
Balance de la industria del lujo
Durante la pandemia mundial, el gasto de los consumidores en viajes, restaurantes y actividades sociales ha caído con una fuerza como nunca antes en la historia. Al mismo tiempo, los gobiernos de todo el mundo han intervenido para prestar ayuda financiera a las personas y empresas en dificultades a una escala sin precedentes. Como resultado, los ingresos personales disponibles han aumentado en muchas economías desarrolladas, encabezadas por Estados Unidos. En el primer trimestre, la renta personal disponible en el país aumentó un 62%.
La pregunta más importante es cómo van a gastar exactamente los consumidores estos ingresos adicionales.
Si algo nos dice China, uno de los primeros en salir de los confinamientos, es que los consumidores están dispuestos a gastar parte de su excedente de dinero en artículos de lujo. Por ejemplo, cuando Hermès reabrió su tienda de Guangzhou en China en abril del año pasado, después de meses de cierre, las ventas del primer día alcanzaron un récord de 2,7 millones de dólares .