¿Cómo veis la situación de la inversión sostenible desde South Pole?
Nuestro foco en finanzas sostenibles, a nivel general, tiene que ver con integrar las consideraciones ambientales, sociales y de gobernanza corporativa (ASG) en la planificación financiera y las decisiones de inversión.
Nosotros nos especializamos sobre todo en el análisis ambiental para que el sector financiero, las corporaciones y los inversores entiendan bien en detalle el impacto de su negocio y así como los riesgos y las oportunidades que se presentan en este nuevo contexto de crisis climática.
Es clave analizar y comprender los riesgos climáticos y cómo estos afectan a las distintas empresas, para poder armar portafolios de inversión que integren los criterios de sostenibilidad más sofisticados con métricas serias y creíbles. El sector financiero debe estar preparado para la transición energética y los impactos del cambio climático para adaptar sus carteras y no perder de vista los cambios del mercado y las mejores oportunidades de inversión.
¿Cuál es el principal cometido que perseguís con vuestras labores de consultoría o finanzas sostenibles?
A partir de apoyar a nuestros clientes del sector financiero con recomendaciones basadas en datos, les brindamos asesoramiento en finanzas sostenibles en distintas perspectivas.
Para empezar, los temas regulatorios son fundamentales para no sorprenderse y adaptarse a tiempo a los últimos requerimientos. Luego es importante poder armar una estrategia adecuada para el largo plazo pero con objetivos intermedios claros y medibles. También apoyamos en cuanto a gestión de riesgos para que nuestros clientes comprendan en profundidad los efectos del cambio climático en sus activos financieros y cómo mitigar los impactos de sostenibilidad.