La Inteligencia Artificial (IA) extiende sus brazos hasta envolver todos los sectores. Cada uno de ellos lleva a cabo su transformación digital a diferentes velocidades, pero con la convicción de que es un proceso necesario. El ámbito sanitario es un ejemplo que hace destacar los cambios que esta tecnología puede impulsar. Quedan patentes ventajas como la reducción de costes -al acercarse a un sistema más eficiente y sostenible- y la consiguiente mejora en los servicios para los pacientes.
Es más, según arroja una encuesta elaborada por la consultora Accenture, el 80% de las empresas de este sector apuesta por la Inteligencia Artificial. Su nivel de adopción es elevado y hay un gran número de organizaciones que están llevando a cabo pruebas con ella o incluso tienen en mente adoptarla.
A nivel global, la probabilidad de introducción de IA en las compañías o en algunos ámbitos es más alta en aquellas ubicadas en Reino Unido y Singapur. Por su parte, España, pese a no estar en los primeros puestos, es “el país que más se está esforzando por incrementar la cantidad de aplicaciones asistidas por IA en las organizaciones sanitarias”. Para conocer su desarrollo y la aplicación en España, desde el ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades se elaboró un mapa de capacidades de tecnologías en IA con 235 entidades que desarrollan IA de las que 187 proceden del sector sanitario.