Las oportunidades en los mercados van y vienen, pero cuando un área ha sufrido un castigo excesivo y puede tener recorrido al alza hay muchas firmas que se decantan por explicar por qué se puede invertir en empresas que pertenecen a esa parte del mercado.
En este sentido, hace dos meses desde Alphavalue se aventuraron a comentar que las acciones relacionadas con el sector transporte estaban baratas. Ahora incluso, añaden, están «más baratas». Para los inversores bajistas, que creen que las acciones de transporte son un indicador temprano de la debilidad del mercado, «esto debe ser música celestial».
El abanico del sector transporte que maneja la casa de análisis se ha ampliado a autopistas y aeropuertos, que son negocios intrínsecamente más estables, ya que son, apuntan, «activos duraderos», pero que no cambian la «imagen de debilidad». Este universo más amplio ha perdido un 10% en lo que va de año.
Parte de su postura positiva anterior se debió a las expectativas de cierto grado de resistencia de los resultados, ya que las acciones del sector se centraron esencialmente en Europa. Después de las publicaciones del tercer trimestre del 2018, el crecimiento del beneficio por acción para 2018 se han fijado en el 4% frente al 6,7% de hace dos meses. Incluso las estimaciones de beneficio por acción para 2019 han pasado de un 22% frente al 17% de hace dos meses.
Sin embargo, lamentablemente, comentan desde la firma, el control de costes que domina el sector «no parece ser suficiente para compensar un crecimiento más lento del top line». Y es que este año, las expectativas más bajas de beneficios se deben «a los mayores costes de la energía, que puede ser un problema transitorio, ahora que los precios del crudo han vuelto a los niveles vistos por última vez a principios de este año».