En un entorno laboral incierto y cambiante, la gestión de las personas representa un reto dentro de las organizaciones. Las políticas de conciliación, compensación y beneficios ahora son una prioridad, al igual que la gestión de la diversidad o la capacidad de las empresas para alcanzar un equilibrio entre la flexibilidad laboral y la productividad de sus empleados. Para analizar todos estos desafíos, hemos charlado con Francisco Javier Blasco, docente del Máster Universitario en Dirección y Gestión de Recursos Humanos Executive de UNIR.
D.- ¿Cuáles son las principales novedades que están surgiendo en torno a la dirección del talento?
FJB.- Con el objetivo de maximizar el potencial humano, fidelizar a los empleados y garantizar la competitividad en un entorno laboral cada vez más complejo y digitalizado, las principales novedades tienen que ver con la hiperpersonalización del talento, en el sentido de que las empresas adoptan estrategias individualizadas para el desarrollo profesional, adaptando formación, beneficios y trayectorias a las necesidades específicas de cada empleado. Esto se logra con el apoyo de herramientas de inteligencia artificial (IA) que analizan preferencias y habilidades.
Asimismo, seguiremos pendientes de la IA y analítica de datos, ya que la inteligencia artificial y el análisis predictivo se consolidan como aliados en la identificación y retención del talento. Las empresas utilizan datos para prever comportamientos laborales, identificar futuras necesidades y diseñar programas de desarrollo más efectivos. No menos importante será el liderazgo inclusivo y diverso, donde las organizaciones están priorizando la diversidad, equidad e inclusión no solo como valores éticos, sino como factores clave para la innovación y el éxito empresarial.
Los líderes son entrenados en estas áreas para crear entornos más integradores. Muy importante sigue siendo el enfoque en el bienestar integral: el talento se gestiona ahora considerando aspectos más allá de la productividad, como la salud mental, el equilibrio entre vida personal y profesional, y la flexibilidad laboral. Y, para finalizar, una de las claves sigue estando en el reskilling y upskilling continuo, en tanto la aceleración tecnológica impulsa programas de formación constante para adaptar a los empleados a nuevos roles y tecnologías emergentes.
