El sector agroalimentario ha sido uno de los considerados como esenciales a lo largo de la pandemia. Toda la cadena de valor no ha paralizado su actividad para abastecer a la población en un momento de gran tensión e incertidumbre. Es por ello que en esta tercera jornada de la cumbre ‘Empresas españolas liderando el futuro’, organizada por la CEOE, se ha dedicado un espacio a este ámbito. De hecho, cada uno de los dirigentes que han participado en este encuentro ha querido subrayar el papel de la industria de alimentación y bebidas, que produce más de 120.000 millones de euros y es una importante generadora de empleo y riqueza en el país.
El presidente del Grupo Pascual y de FIAB, Tomás Pascual, ha apelado a que ahora es momento de generar confianza, «es la moneda de cambio» y se precisan medidas de apoyo a la demanda, además de promover campañas de fomento del consumo. Todo ello sin olvidar que gastronomía, turismo y alimentación están estrechamente relacionados y puede servir como tractor para impulsar al resto. Una idea que también ha relacionado en su intervención con la necesidad de la colaboración público-privada para trabajar «con tranquilidad» y garantizando la seguridad, la claridad y la agilidad. Una misma idea de cooperación entre ambas parcelas que ha compartido el presidente de Grupo Osborne y del Foro Marcas Nombradas, Ignacio Osborne, ya que asimismo puede ayudar a impulsar la imagen de España en el exterior.
Pero no solo el consumo nacional, sino que Pascual ha insistido en que son necesarias medidas de competitividad con países terceros, «que se apliquen las mismas regulaciones a las industrias que producen fuera que las que nos exigen a nosotros por estar en este país», propuestas de apoyo a las exportaciones y una buena gestión de los acuerdos de comercio.