Los dormitorios se han convertido en despachos desde que la pandemia obligó a millones de trabajadores a laborar en sus propias casas. Aunque una gran parte de ellos han vuelto o van a volver a las oficinas, el teletrabajo es una realidad que para algunos se ha convertido en la constante y, para otros, en una variante del trabajo semanal.
El hecho de que se convierta en una opción estructural y no coyuntural requiere analizar si los espacios necesitan una vuelta de tuerca. No es lo mismo trabajar en un dormitorio durante unos meses que hacerlo para siempre. Ante eso, se abren diferentes opciones que proponen sacarle el máximo partido al hogar.
Llevar «Tu Lecho al Techo» puede transformar una sala de un solo uso a un espacio polivalente. Ese es el nombre de la compañía que el emprendedor Sebastien Chartier ha traído hace apenas unos meses a España. El leitmotiv es «convertir una habitación en una zona de trabajo», comenta a DIRIGENTES.
Chartier recalca que el confinamiento ha sido una de las principales causas de este modelo de negocio que ya existe en otros muchos lugares de Europa. «¡Quién no s iba a decir que nuestro hogar se iba a convertir en una segunda oficina, en un gimnasio, en una ula para los niños…!», reflexiona.
«Nos faltaba espacio para acometer tantas actividades en casa», por lo que la búsqueda de soluciones hizo que Chartier se encontrara con las camas elevables al techo. Nadie lo hacía en España, por lo que esta solución innovadora no puede hacer más que crecer en suelo ibérico.