En la segunda jornada de la CEOE se ha iniciado un trayecto por aire, mar y tierra con destacados dirigentes de compañías de transporte. Unas ponencias que han puesto de manifiesto el papel de un sector que aporta casi el 4% del PIB y que cuenta con alrededor de 800.000 empleos. Se trata de un ámbito considerado como esencial al que la pandemia le ha afectado de dos formas diferentes. Por un lado, ha tenido la actividad para abastecer a la población y, por otro lado, los subsectores vinculados al transporte de personas (relacionado con el turismo) o mercancías no esenciales se han visto paralizados. La única certeza que se tiene es que el futuro es incierto y estará comprometido al levantamiento de las restricciones a la movilidad de los ciudadanos a escala mundial.
En este contexto se precisan medidas que apoyen al transporte, que tengan en cuenta los sobrecostes que la situación actual representa para el mismo, al tiempo que impulsen a su modernización. El presidente de Iberia, Luis Gallego, fue el encargado de iniciar el despegue de la sesión incidiendo en que «no cabe duda de que estamos ante la peor crisis para la historia de la aviación». El cierre de fronteras provocó que el tráfico aéreo experimentase en este ejercicio una contracción del 60%, según las estimaciones de IATA, y la recuperación de los niveles del año precedente no se producirán hasta 2023.
«Sin aviones no hay turismo y sin turismo ni movilidad nuestro país peligra», presidente de Iberia.
En su intervención Gallego ha recalcado que la prioridad de la compañía es la seguridad de clientes, proveedores y trabajadores. También ha hablado de oportunidades y de acometer reformas estructurales. «Es el momento de impulsar el cielo único europeo, de reducir las tasas para fomentar la llegada de turistas a España, de contribuir a una aviación más sostenible, no es el momento de elevar la fiscalidad, de revertir medidas eficaces y penalizar al sector». Concretamente, se refiere a que la aviación europea necesita un «Plan Renove» y «el Gobierno español tiene una oportunidad de oro para liderarlo». En la misma línea que subrayaron los dirigentes en la ponencia del lunes, el presidente de Iberia también reiteró la necesidad de «volar en la misma cabina» tanto sector público como privado.