La rápida propagación del coronavirus en España ha hecho saltar las alarmas en la industria turística. A falta de un mes para la Semana Santa, que representa el pistoletazo de salida de la temporada alta, las previsiones de llegadas se han enturbiado por completo. La Confederación Española de Hoteles y Alojamiento Turísticos (CEHAT) ha detectado una ralentización de las reservas nuevas de entre el 20 y el 30%. Porcentaje que llega hasta el 40% en el caso de los destinos turísticos, comentan a DIRIGENTES.
Este impacto ha tenido una mayor repercusión en el turismo extranjero y corporativo, con la suspensión de grandes eventos a lo largo de estas últimas semanas. Lo que comenzó como algo extraordinario con la cancelación del Mobile World Congress, ha resultado ser solamente el preámbulo de lo que iba a suceder. Las advertencias sobre la Organización Mundial de la Salud (OMS) junto a la rápida propagación del coronavirus en Madrid, que registra el mayor número de casos de todo el país, ha llevado a la Feria de Madrid (Ifema) al aplazamiento de eventos como Expodental o el Salón Gourmets para verano.
Esta situación ha repercutido directamente en los hoteles de la capital, que han registrado una caída media diaria de las cancelaciones para las reservas realizadas entre el 24 de febrero y el 31 de marzo del 24%. La Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) asegura que si bien al principio estas provenían de viajeros asiáticos, en el momento actual, la mayoría de estas anulaciones procede de grupos empresariales. Así, con el objetivo de evitar un sangrado de turistas, cadenas hoteleras como Meliá o Globalia han apostado por flexibilizar su política de reservas y Room Mate ha cerrado de manera temporal tres de los seis establecimientos que tiene en Madrid.
Frente a las empañadas expectativas de algunos agentes, la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV) se muestra más optimista y considera que esta tendencia cambiará con la llegada del buen tiempo. Si bien el vicepresidente primero, Rafael Gallego, equipara los efectos del Covid-19 con los del 11-S -matizando que era un contexto totalmente diferente- coincide con el resto en que la demanda más afectada es el segmento de los viajeros foráneos y el segmento MICE. Y, por tanto, es un «turismo más recuperable» en este último caso. «Venimos de un 2019 en el que se había ralentizado la llegada de turistas extranjeros, porque los destinos que compiten con nuestro país como Turquía, Egipto o Túnez está recuperando los turistas que teníamos prestados», añade.
En este sentido, la encuesta Frontur elaborada por el INE, arroja un descenso del 1,4% de los visitantes internacionales que llegaron a España durante enero. En esta fecha, el coronavirus se concentraba principalmente en China.