Por el "camino correcto" avanza la solución de la deuda helena, pero aún hay muchas incertidumbres y debe "cuantificarse" el impacto de los duros ajustes en la economía doméstica, así como de todo el tortuoso proceso hasta llegar hasta aquí en la de la Zona Euro pesarán en la evolución de la actividad en los próximos meses.
Al mismo tiempo, el importante soporte que han supuesto los bajos precios del petróleo y la debilidad del euro podrían reducir su apoyo a medida que nos acerquemos al cierre del ejercicio y en 2016, según advierten los expertos de Capital Economics. En consecuencia, afirman, el crecimiento probablemente se desacelere, "mientras que el tercer rescate a Grecia no será el final definitivo a esta saga y se hará necesario que el Banco Central Europeo (BCE) mantenga, e incluso extienda, su política monetaria acomodaticia".
Poco optimista sobre la Zona Euro, la firma estima que el PIB de este año y el próximo se incremente en un 1%. Porcentaje que contrasta con el del 1,75% estimado por JP Morgan AM. Una cifra que ya supone una rebaja de sus previsiones, pues, tal y como ha explicado su director de estrategia para España y Portugal, Manuel Arroyo, calculan que la crisis helena resta "entre 50 y 60 puntos básicos las previsiones de PIB para este año en Europa".
Países "dentro y fuera" del euro
Estima Capital Economics que las exportaciones alemanas no han respondido fuertemente a la debilidad del euro y, con los temores sobre Grecia lastrando la confianza empresarial, parece poco probable una "fuerte recuperación". Mientras tanto, la mejora en Francia seguirá siendo "lenta, ya que se verá limitada por el elevado desempleo y la escasa competitividad.