Tras la tensa reunión del pasado viernes entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, las posibilidades de una gran coaliación PP-PSOE practicamente se han esfumado. Ahora, con una fecha para el debate de investidura ya sobre la mesa, comienza para el PSOE la cuenta atrás para conseguir los apoyos suficientes para formar Gobierno. En caso de no lograrlo, no quedaría más remedio que repetir las elecciones generales.
Para intentar sumar los apoyos de Podemos y Ciudadanos, el Partido Socialista ha redactado un texto de 53 páginas en el que plasma sus principales medidas entre las que se incluyen la derogación de varias leyes implantadas por el Partido Popular de Mariano Rajoy.
Estas medidas pueden agruparse en ocho grandes bloques, algunos de ellos muy próximos a las planteamientos de izquierdas de Podemos. Un ejemplo es el reconocimiento como derechos fundamentales de los derechos sociales y garantizar su dotación presupuestaria. Proponen derogar la reforma laboral, un plan de choque para reducir el paro de larga duración, acabar con las amnistías fiscales, subir el salario mínimo interprofesional y aprobar un "Ingreso Mínimo Vital".
Igualmente, Sánchez propone la reforma electoral por la que también pugnan Podemos y Ciudadanos, la reforma del Senado o la revisión de los aforamientos.
Sin duda, lo más llamativo es el abandono de la defensa a ultranza de un sistema federal para España, la medida estrella del Partido Socialista durante la campaña electoral para Cataluña, y ahora incluyen en su texto: "Desarrollar concepto de Estado Federal, si quiera mínimamente", y no hace más especificaciones con respecto al caso catalán, un tema espinoso para llegar a acuerdos con Podemos, partidarios del referéndum (y que impusieron como línea roja), y Ciudadanos, que abogan por la unidad de España.