Desde 2008 se han eliminado en todo el mundo cerca de 600.000 empleos bancarios, según cálculos de Bloomberg a cierre de 2015. De esta cantidad, Financial Times estima que 100.000 despidos corresponden a los ajustes realizados sólo en 2015, una cifra que gana más relevancia si se tiene en cuenta que antes de la crisis sólo las grandes firmas de EEUU contrataban a cerca de 50.000 personas al año.
En EEUU, la nueva oleada de ajuste de personal comenzaba a finales del año pasado con el anuncio de JP Morgan de prescindir de 1.200 trabajadores y el de Wells Fargo de recortar 500 puestos de trabajo. También Citigroup, el tercer banco del país, anunciaba que este año prescindirá de 2.000 empleos.
Desde 2008, las cifras de despidos en las principales entidades financieras mundiales son abrumadoras. Citi lidera el ránking de reducciones de plantilla, con cerca de 145.000 despidos seguida por Royal Bank of Scotland, con más de 105.000; Bank of America, con 74.000, y HSBC, con unos 60.000. Unicredit, Barclays, UBS, JPMorgan, BNP, Société Générale, Morgan Stanley y Deutsche Bank son otras de las firmas con más despidos. El ajuste de personal es sólo una parte de la reestructuración de la banca internacional, la otra llega por el lado de las fusiones y adquisiciones.
El grado de concentración de entidades en España ha sido mucho mayor que en el resto de Europa, bien es cierto que en gran medida debido a la particularidad del sistema financiero español con sus ya desaparecidas cajas de ahorro. En las grandes economías europeas también ha caído el número de bancos, pero con intensidades bien distintas: 36% en Francia, 20% en Italia y 11% en Alemania".
"En los años que llevamos trascurridos desde el inicio de la crisis en 2008, el número de entidades de crédito se ha reducido en España un 40%, frente a un 17% en la eurozona", explica el catedrático de Análisis Económico Joaquín Maudos en un artículo del último número de Cuadernos de Información Económica, editado por FUNCAS. En cuanto al número de oficinas, es España la que tiene más trabajo por delante con sus 7 oficinas por cada 1.000 habitantes, frente a Francia con 5,8, Italia con 5 y de Alemania 4,3.