Durante la Jornada ‘Cómo crear una EAFI y los próximos retos de MIFID II‘, organizada por Aseafi en colaboración con Andbank, Ciriza recordó que la normativa no prohíbe las retrocesiones (el pago de comisiones por parte de las gestoras a los intermediarios), sino que obliga a las entidades a optar por ofrecer un servicio de asesoramiento independiente o no independiente (porque se perciben esos incentivos).
Sin embargo, Enrique Fernández Albarracín de la consultora EY, recordó que toda entidad (refiriéndose a los bancos) podrá ofrecer los dos tipos de asesoramiento. Una idea que no gusta a la CNMV, que, sin embargo, se tendrá que conformar con que los profesionales que ofrecen servicios de asesoramiento sean diferentes en cada caso. Albarracín asegura que, para su sorpresa, muchos bancos "no han descartado en absoluto el modelo independiente". Siempre estudiándolo para patrimonios a partir de medio millón de euros.
Aún así, desde Aseafi consideran que la mayoría de las entidades optarán por un asesoramiento no independiente. Para Carlos Moreno de Tejada, director general de Negocio de Andbank España, el principal reto al que se enfrentan las entidades, tanto de banca privada como las Eafis, con la llegada de MiFID II es el coste que supone la normativa y que, según comenta, está provocando movimientos de unificación en el sector. "Igual los 100 millones de euros en activos ya no son suficientes en el nuevo modelo", advierte.
"Cobrar a los clientes no es fácil", explica el experto, que recuerda el caso de Reino Unido, donde una buena parte del mercado se ha quedado fuera del servicio de asesoramiento tras la llegada de la RDR (Retail Distribution Review). "Aquí han ganado las plataformas on line, pero hay casos en los que el clientes está absolutamente indefenso frente a la máquina", explica. En este sentido, considera que el futuro del sector pasa inevitablemente por estrategias como la vehiculización de carteras o los fondos por compartimentos.
Independencia, más allá de los incentivos