El club ha informado mediante un comunicado que, dicha comisión ha trabajado intensamente las últimas 48 horas en colaboración con las Fuerzas de Seguridad del Estado y diversos organismos con el fin de poder recibir toda la información sobre los hechos acontecidos y poder tomar decisiones coherentes con la realidad de los hechos.
"En el día de hoy, el club ha recibido del coordinador de Seguridad de la Policía Nacional el acta oficial del partido, en la que se describen los hechos acontecidos así como los nombres de las personas que fueron identificadas y/o detenidas por la Policía por haber participado de manera directa o indirecta en la pelea multitudinaria", rezaba el comunicado.
Entre los identificados se encuentran un total de 15 personas que dicen ser seguidores del Atlético de Madrid, de los cuales 7 eran socios abonados del club, 1 era socio no abonado y 7 no son socios de la entidad. Todos los socios han sido expulsados de forma inmediata, causando baja permanente como socios y sin posibilidad de volver a serlo en el futuro, mientras que los que no son socios no podrán darse nunca de alta como tales. No obstante, las autoridades mantienen abierta la investigación y si en las próximas horas se identifica a más socios del club, se procederá con la misma rotundidad.
Además, "probada por la Policía y reflejada en el Acta la pertenencia al Frente Atlético de las personas identificadas que actuaron en los incidentes de una manera organizada y planificada, el club ha tomado la decisión de dar de baja como peña oficial al Frente Atlético, con efecto desde el día de hoy, martes 2 de diciembre, y en consecuencia, cesar cualquier relación con dicho grupo". Asimismo, se impedirá la exhibición en el interior del Estadio Vicente Calderón de pancartas u otros elementos distintivos de dicho grupo.
La disolución en términos legales del Frente Atlético como asociación privada o entidad con personalidad jurídica propia no es competencia del club y, por tanto, no puede ser ejecutada por el club sino que serán las autoridades competentes las que deberán valorar y/o ejecutar dicha disolución. Igualmente el club perseguirá a cualquier otro colectivo, peña o grupo que pudiera surgir en el futuro bajo cualquier otro nombre, que no condene radicalmente la violencia o que utilice el nombre del Atlético de Madrid o sus instalaciones para defender ideas políticas, racistas o xenófobas.