Las reservas en países en desarrollo han registrado entre marzo y abril el mayor incremento desde 2012. Citi recuerda que a finales de 2014 asistimos a un movimiento semejante y la alegría duró poco, si bien, reconocen que ahora estos activos están infravalorados, hay calma relativa en el plano macro y, especialmente, en lo que respecta a las políticas monetarias de los bancos centrales, que tienen en cuenta, como factor determinante, la estabilidad financiera internacional en sus decisiones.
En concreto, es la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) apenas moverá los tipos este año (si es que lo hace) la que más ha trabajado para reducir el riesgo de salidas de capital de los emergentes, debilitando al mismo tiempo al dólar e impulsando a las divisas de estos países que, para BlackRock, estaban "sobrevendidas".
Tampoco debemos ‘despreciar’ la estabilización de las materias primas, principalmente el petróleo, la desaparición del ‘ruido’ en torno a una posible recaída en recesión a escala global y la progresiva mejora de la economía China.
De hecho, el director mundial de estrategia de inversión de la firma, Richard Turnill, llama la atención sobre el buen comportamiento de los activos emergentes, destacando la vuelta de Argentina a la renta fija internacional: "Contemplamos la posibilidad de que los activos emergentes sigan registrando un mejor comportamiento, aunque podrían darse problemas estructurales más adelante", afirma.
"Éxito rotundo". Así describen la subasta del país latinoamericano desde Capital Economics, por la menor rentabilidad (entre el 6% y el 8% frente al 8%-9% que esperaban), los 16.500 millones colocados (frente a los 10.000-15.000 millones previstos) y el hecho de que "los bonos ya han registrado ganancias del 2%-3% en los mercados secundarios".