Esta decisión de reducir el denominado "colchón de capital anticíclico" al 0%, desde el 0,5%, revierte la tomada en marzo y prevé que se mantenga en este nivel al menos hasta junio de 2017. La autoridad monetaria advierte que las perspectivas de la estabilidad del sistema financiero son ahora un "reto" y afirma que "confía firmemente" en que las entidades apoyarán la economía con nuevos créditos.
Como contrapartida, el BoE espera que "no aumenten los dividendos y otras retribuciones/distribuciones de capital".
Asimismo, el Banco de Inglaterra reconoce que ya ha detectado "señales" tanto en la renta variable como en el mercado inmobiliario de que los inversores extranjeros están retirando dinero de Reino Unido tras la decisión de salir de la Unión Europea (UE). Sin ir más lejos, Standard Life Investments ha optado por bloquear la negociación del U.K. Real Estate Fund ante la avalancha de peticiones de reembolsos.
Por otra parte, la autoridad monetaria ha alertado que los hogares británicos muy endeudados podrían tener problemas para hacer frente a sus compromisos, ante el descenso del empleo y la caída de los ingresos que se esperan en los meses posteriores a la consulta.
"Llevamos preocupados un tiempo sobre la interacción entre los elevados niveles de deuda personal y el mercado inmobiliario", ha destacado el gobernador del BoE, Mark Carney.