El grupo Dia ha anunciado este jueves que en el ejercicio de 2017 alcanzó un beneficio neto atribuible de 109,6 millones de euros, que implica al mismo tiempo un retroceso del 37% interanual y su tercer año consecutivo presentando una merma en sus ganancias, tras los retrocesos de un 9% en 2015 y de un 42% en 2016.
Mientras, el beneficio neto ajustado, del que se excluyen gastos e ingresos de reestructuración, se contrajo un 19%, hasta 217 millones de euros, en tanto que su resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado retrocedió un 9%, hasta sumar 568,6 millones de euros.
El contrapunto positivo ha venido de la mano del dato de ventas brutas bajo enseña, que repuntó dos décimas respecto a 2016 y se situó en 10.334 millones de euros. No obstante, el volumen de ingresos netos se redujo un 0,56% respecto al año anterior, hasta alcanzar los 8.620 millones de euros, y las ventas brutas en España cayeron un 3,8 %, hasta los 5.737 millones.
La cadena española de supermercados, que desarrolla su actividad en España, Portugal, Brasil y Argentina, ha atribuido esta merma en su beneficio a «las mayores pérdidas registradas en las actividades discontinuadas de China durante 2017″, a lo que hay que añadir reducciones más acusadas de los esperado en su política de precios, que han lastrado a la baja sus ventas en su mercado matriz.
El consejero delegado de Dia, Ricardo Currás, ha reconocido que sus cuentas de 2017 «han estado por debajo de la previsión que dimos en octubre debido a que la inversión en precio ha sido mayor de la que inicialmente estimábamos».