El banco explica los resultados gracias a la excelente evolución de los recursos de clientes, el mayor dinamismo en la demanda de crédito, en especial en el segmento de las pequeñas y medianas empresas, y un ritmo más acelerado en la reducción de la cartera de activos problemáticos.
Pero la cuenta de resultado también se ha visto favorecidos por las nuevas normas de contabilidad por menores provisiones. Sin este efecto, las ganancias se hubieran quedado en 142,1 millones de euros, un 75,2% más.
También incide que las provisiones se han reducido un 17% hasta los 906,5 millones de euros, destinadas a insolvencias y sobre la cartera de valores e inmuebles, en las que se han incluido asimismo dotaciones adicionales. El total de activos dudosos se ha reducido en 1.047 millones y se ha acelerado asimismo la reducción de la cartera de activos problemáticos. La ratio de cobertura sobre el total de activos dudosos es del 51,4%, frente al 49,4% a 31 de diciembre pasado.
En los tres primeros meses de 2015, la inversión ha crecido un 1,5% (1.561,6 millones de euros), reafirmándose así la tendencia de reactivación apuntada en trimestres anteriores. En términos interanuales, y sin considerar igualmente los saldos dudosos, la inversión crediticia bruta aumenta un 0,8% (un -1,4% incluyendo los saldos dudosos).El margen de intereses se situó en los 643,1 millones de euros, tras aumentar un 21,3% en los últimos doce meses. El diferencial de clientes aumenta hasta el 2,44% (2,35% en el cuarto trimestre de 2014) y el que se obtiene de los activos totales medios alcanza el 1,57% (el 1,49% en el trimestre precedente).
Los dividendos percibidos y los resultados de las empresas que consolidan por el método de la participación crecen sustancialmente en términos interanuales y suman 10,4 millones de euros al cierre del primer trimestre de 2015. Estos ingresos corresponden principalmente al negocio de seguros y pensiones.