Los analistas de NN Investments Partners lo tienen claro: "los bancos centrales intentarán tranquilizar a los mercados inyectando la liquidez necesaria y alargando o amplificando sus políticas acomodaticias". Tras la victoria del Brexit, el Banco de Inglaterra ya ha dejado claro que tomará nuevas medidas en verano, y el BCE y la Fed han confirmado que harán lo que sea necesario para garantizar una liquidez ilimitada y un continuo acceso de la banca a financiación mayorista en divisas.
"Veremos una mayor implicación de los Bancos Centrales, no menor. No creemos que la Fed subirá tipos en futuro previsible, mientras que el e BCE, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón incrementarán su intervención", coinciden los expertos de Amundi.
Y es que el Brexit ha trastocado los planes de todos ellos. Para empezar, los del Banco de Inglaterra, que hace meses era el principal candidato a seguir los pasos de la Fed con una subida de tipos. "Además de inyectar liquidez al sistema financiero a corto plazo, ahora se espera que el banco central británico recorte su tipo de interés oficial desde el 0,5% actual hasta, muy probablemente, el 0%, mientras que tampoco puede descartarse el retorno de las medidas de flexibilización cuantitativa", indican los expertos. Desde JP Morgan AM recuerdan, no obstante, que "es muy posible que el BoE se mantenga a la espera, con el objeto de adaptar su respuesta a la ralentización de la actividad económica".
Los expertos también consideran que el organismo se pensará mucho una intervención para defender la libra. "Hasta ahora, la caída ha sido drástica, pero el alcance de esta caída ha sido exagerado como consecuencia del repunte precedente a la votación. Se podría decir que una caída de dos dígitos en la moneda no supone una reacción excesiva a un giro de la política monetaria de esta magnitud".
Draghi, Yellen y Kuroda