Tradición, cultura, arte, religiosidad y populismo se dan la mano en las manifestaciones de la Semana Santa que se extienden por las localidades de la provincia de Segovia.
Desde la propia capital, declarada Ciudad Patrimonio Mundial por la UNESCO, hasta pueblos como Pedraza, Turégano, Riaza o Ayllón lucen sus festividades más espirituales, marcadas por las obras de arte de la imaginería segoviana, la vistosidad y recogimiento de sus procesiones y el sentir místico de sus gentes.
Además, costumbres y gastronomía típica salpican este territorio que, para las vacaciones, ofrece innumerables propuestas turísticas para todos los públicos. La Semana Santa de la provincia de Segovia no escapa a las características que identifican estas festividades en Castilla y León.
Sobriedad, sentido místico, recogimiento, silencio y sencillez tiñen las manifestaciones culturales e incluso el día a día en los municipios del territorio durante los días ‘santos’, lo que permite a visitantes devotos y curiosos experimentar la inmersión en las tradiciones y el modo de sentir del pueblo.
La capital, declarada Ciudad Patrimonio Mundial por la UNESCO, exhibe diferentes citas obligadas en las que las obras de arte de la imaginería segoviana juegan con el coqueto y vetusto paisaje urbano, como es el ‘Paso de la Borriquilla‘ del Domingo de Ramos, obra de José María García Moro, con diferentes cánticos corales de niños salpicando las calles; o el Vía Crucis del Miércoles Santo, que tiene lugar en la huerta de los Padres Carmelitas, cuyo suelo recorrió el universal San Juan de la Cruz.