Sin miedo a una posible burbuja en los mercados bursátiles. Así se enfrenta Fidelity Worldwide Investment a los próximos meses, marcados por la mejora en las economías desarrolladas y la evolución de los resultados empresariales. Durante una reciente mesa redonada con expertos de la gestora, el director mundial de inversiones del área de renta variable de la entidad, Dominic Rossi, se mostró optimista también con las acciones estadounidense y su capacidad para ponerse al frente de las bolsas mundiales.
"Las perspectivas de beneficios siguen siendo favorables y es muy probable que la realidad termine desmintiendo a los analistas que insisten en que los beneficios estadounidenses no pueden seguir subiendo", explica el experto, que recuerda que ya están observando revisiones al alza de las previsiones en el sector tecnológico.
Rossi conseidera que las acciones estadounidenses tendrán apoyo en forma de liquidez y que los ahorros de las familias fluirán hacia la Bolsa, impulsadas también por las operaciones corporativas globales. "Las empresas también están llevando a cabo recompras de acciones y aumentando los dividendos, por lo que estamos viendo toda una serie de medidas favorables a los accionistas", explica el experto. Y lo indica con cifras: "los dividendos están creciendo con especial rapidez en el mercado estadounidense, donde han aumentado a un ritmo superior al 10% durante los últimos diez años. Un cupón que crece un 10% anual es un flujo de rentas muy atractivo en el entorno actual".
Aún así, desde la gestora son conscientes de que el riesgo de una corrección a corto plazo está aumentando, e indican que ya existen señales de que el mercado se está preparando para una corrección. "Se podría argumentar que estamos empezando a ver algunos de los comportamientos ligados a la fase de madurez del ciclo bursátil, ya que han comenzado a aparecer algunos excesos en el mercado de las salidas a bolsa y en las operaciones corporativas".
Sin embargo, los expertos recuerdan que "el culto a la renta variable todavía no ha regresado y los flujos de capitales en los fondos de bolsa siguen siendo relativamente bajos desde una perspectiva histórica". En este escenario, consideran que si llega la temida corrección, sería algo temporal desencadenado por factores externos, "por ejemplo si el precio del petróleo superara los 120 dólares por barril por los problemas geopolíticos o si se produjera una corrección en los mercados de deuda corporativa".