¿Por qué no teme este experto el resultado de la consulta británica? "Las crisis anteriores me han enseñado que este tipo de acontecimientos llevan a cambios reales y, a veces, a reformas reales".
Y eso es lo que cree que necesitamos en este mundo inundado de pasivo: "La prioridad macroeconómica continúa siendo crear suficiente liquidez en exceso como para mantener la deuda existente. Se estima que el 75% de toda la flexibilización cuantitativa se utiliza para mantener la montaña de deudas creadas desde el comienzo de la crisis financiera. La deuda aumentó en 60 billones desde el 2007, y continúa siendo el freno más importante a nuestra capacidad de crear crecimiento y productividad", recuerda.
Con o sin Brexit, afirma Reino Unido, Europa, Estados Unidos… el mundo en general necesita cambiar: "El ciclo conducido por las deudas ha alcanzado su tope y el contrato social se está volviendo a escribir por la fuerte inclinación de los votantes contra el elitista sistema político". En su opinión, de hecho, la política económica de comprar tiempo simplemente ha fallado y "ahora se reduce a lidiar con una realidad que a nadie gusta, ni entiende".
Un contexto en el que operar en los mercados será "navegar una volatilidad cada vez mayor, entender cómo el nuevo contrato social creará más cambios y aceptar que la economía mundial, incluso Estados Unidos, volverá a coquetear con la recesión". Considera este expertos que "lo que realmente se necesitan son reformas (…) la buena noticia es que en los próximos seis a 12 meses veremos un giro a esta idea; la mala, que vendrá con más turbulencias e incertidumbre".
Cotizar el Brexit, una devaluación de la moneda china más rápida, la delicada situación de Japón, la crisis migratoria europea y las elecciones presidenciales norteamericanas de noviembre. Todas estas son las tareas de los activos financieros en la segunda mitad de este tormentoso 2016, en el que, "el potencial alcista del dólar a partir de aquí podría surgir de la búsqueda general de un lugar seguro, dado el abanico de incertidumbres que se avecinan. El ‘billete verde’ parece ser el lugar más seguro en el tercer trimestre".