Hoy en día hay pocas cosas tan universales como el fútbol. Jugadores de países muy lejanos pueden formar parte de una misma plantilla, o equipos de fútbol pertenecientes a un país y una liga viajar para jugar a cualquier otro lugar del mundo. Muestra de ello son los partidos internacionales que en el parón de selecciones, que se está produciendo estos días, se disputan en África.
El número total de afectado por el virus del ébola no deja de crecer en varios países de África Occidental. La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó recientemente a 3.338 el número confirmado de fallecimientos por el brote y en 7.178 el total de contagios.
Teniendo en cuenta estos datos, el futbol mundial se pregunta, si los Gobiernos están luchando por atajar el problema y cerrar la puerta de entrada a sus países, para que no ocurra lo mismo que en España, ¿ Por qué la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) permite a los jugadores viajar al continente africano en estos momentos tan delicados?
Estos futbolistas ponen en riesgo su salud, pero no solo la suya, si no la de muchos compañeros, bien de su mismo equipo o de equipos rivales. Los jugadores de un mismo equipo se duchan juntos, comparten vestuario o incluso beben de la misma botella. Pero además celebran goles, se saludan, etc, al igual que ocurre con jugadores de otros clubs.
En España