Wall Street estará pendiente la próxima semana de una oleada de indicadores estadounidenses coronados por el dato de empleo que se conocerá el viernes y que podría ser decisivo para las expectativas de futuras subidas de tipos de interés y la volatilidad de un mercado de acciones en máximos.
Los nuevos datos sobre empleo y confianza consumidora podrían ayudar a los inversores a reafirmar las expectativas que apuntan a una subida de tipos en diciembre o dar la razón a una minoría de estrategas que predicen un alza de las tasas incluso el próximo mes.
La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, dijo el viernes que hay argumentos más fuertes para una subida de tipos, pero dejó abierta la puerta sobre el momento para tomar la decisión del que sería el primer endurecimiento monetario desde diciembre de 2015.
"Puso a los mercados sobre aviso de que le gustaría subir los tipos, lo que significa que el dato de empleo del viernes es muy importante. El componente salarial, la duración de la semana laboral y los tipos de contratos, también son cruciales a la hora de extrapolar estos datos a la inflación", dijo Quincy Krosby, estratega de mercado de Prudential Financial en Newark, New Jersey.
Tras el discurso de Yellen, los precios de los futuros de los fondos federales mostraban que los inversores ven una probabilidad aproximada de un 60 por ciento de un alza de tipos en diciembre, por encima de la probabilidad de poco más del 50 por ciento del jueves.