Por el momento, el escándalo de México ya se ha cobrado alguna víctima en su filial mexicana. Pablo Wallentin dimitió esta semana como directivo de la compañía en Mexico para no entorpecer la investigación. Y puede que no sea la última dado que el grupo ha encargado una auditoría para analizar lo sucedido y depurar responsabilidades.
Mientras tanto en el mercado, la acción de la empresa se desplomó un 9% dentro del Ibex 35 el día que se conoció este tema, aunque en las jornadas siguientes mejoró su comportamiento.Poreviamente, las primeras consecuencias las sufrió la filial del mercado centroamericano que se desplomó hasta un 12% antes de que el regulador la suspendiera. Tras este hecho, las consecuencias se sintieron en el mercado español donde las acciones de la empresa terminaron la jornada con una caída del 9,1%. Una bajada que ha conseguido frenarse en las sesiones posteriores en las que incluso los títulos de la empresa han repuntado.
"Parece que por ahora el mercado no lo está penalizando mucho", apuntaba Adrián Payo, analista de XTB, que comentaba que el mercado se muestra a la espera de que se conozca cómo se esclarece el tema. Payo añade que lo que sí habría penalizado a la empresa hubiera sido una posible venta. Unos rumores que este pasado lunes negó la compañía al asegurar que no existían conversaciones para vender esta filial. En este sentido, Abertis era la compañía a la que apuntaban como posible comprador y esta también negó que existieran estas conversaciones.
Desde OHL, preguntados por DIRIGENTES sobre cómo afectará este escándalo a su negocio, se remiten a los hechos relevantes enviados y a la nota de prensa lanzada con motivo de la petición de auditoria. No quieren entrar a valorar cómo afectará a esto al que en su plan estratégico se enmarcaba como primer mercado objetivo del grupo.
¿Qué pasa con México?