El Departamento Federal de Investigación (FBI por sus siglas en inglés) está impulsando a las compañías tecnológicas a permitir que las autoridades tengan acceso a comunicaciones encriptadas para investigar actividades ilegales.
Las empresas se resisten, argumentando que este tipo de acceso podría socavar la encriptación y debilitar los sistemas para luchar contra los delincuentes y piratas informáticos. Comey dijo durante una audiencia del comité judicial en el Senado de Estados Unidos que el Estado Islámico pide a sus seguidores a través de Twitter llevar a cabo ataques.
Conversaciones similares tienen lugar a menudo a través de comunicaciones móviles seguras a las que no pueden acceder las autoridades. "Las herramientas que nos piden que usemos son cada vez más ineficaces", dijo Comey. "El IS dice ‘matad, matad’ (…) estamos deteniendo eso hasta ahora (…) pero es increíblemente difícil. No puedo verme a mí mismo parando esto de forma indefinida".
Comey y la fiscal general adjunta Sally Yates rechazaron la acusación de que el Gobierno busca entrar por la puerta de atrás a las comunicaciones encriptadas. "No estamos buscando una puerta delantera, trasera o ningún tipo de puerta (…). Pero estamos buscando trabajar con la industria", dijo Yates, quien pidió al Congreso que trabaje con Silicon Valley y anunció que están buscando adaptar soluciones a compañías individuales.
Según apunta Reuters, la fiscal adjunta sostuvo que algunas compañías tecnológicas pueden acceder a información encriptada de los usuarios para ofrecerles publicidad y Yates explicó que las autoridades querían conseguir ese acceso.