Sobre el cierre de un año en el que pasó por profundas reformas estructurales, agitaciones sociales y un crecimiento real menor que el previsto, México toma ahora un poco de aire para seguir avanzando hacia sus metas de desarrollo, innovando inclusive en el modo de contraer deuda soberana.
Se trata de la emisión de bonos mediante Cláusulas de Acción Colectiva (CAC), que siguen la recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI) para evitar problemas con los fondos más reacios a las reestructuraciones, los llamados "fondos buitre".
Cláusulas
Las CACs establecen que una mayoría de tenedores de bonos puede definir una reestructuración de deuda que será jurídicamente válida para todos los bonistas, aún aquellos que, teniendo menos del 25% de los títulos, se opongan a la reformulación.
Tal es el caso de los holdouts NML y Aurelius, que han colocado a Argentina en jaque a través de disputas judiciales que llevaron a un cese de pagos a mediados de 2014.