Para el FMI cuando la trituradora de destrucción de empleo comienza a funcionar por culpa de la crisis económica se ceba con los menores de 25 años, como lo demuestra los datos de España o Grecia, donde la tasa de paro supera el 50%. El organismo dirigido por Christine Lagarde insiste en una de sus recetas más polémicas, reducir el salario mínimo para facilitar la contratación de los trabajadores más jóvenes.
Reducir Costes laborales
El crecimiento no será suficiente para combatir el paro juvenil, subraya en el último informe sobre la euro zona, "las políticas ser amplias y específicas a cada país, centrándose en revivir el crecimiento e implementar reformas estructurales", comienza la fórmula del FMI que se basa en la reducción de los costes laborales para aumentar la demanda laboral.
Para ello propone "reducir la presión fiscal y reconsiderar las políticas de salarios mínimos". Sin la retórica habitual que utiliza el FMI, significa bajar el salario mínimo, que en España se sitúa 645 euros, y las cotizaciones sociales. "Unos mayores costes de contratación se asocian a unas mayores tasas de paro tanto entre los jóvenes como en los adultos", argumenta el fondo, para llegar a la conclusión, que los jóvenes son especialmente vulnerables a los incrementos en el coste de contratación.
Más reformas en el mercado laboral