En su informe "Perspectivas Económicas Globales", divulgado al inicio de la reunión de primavera de este organismo y el Banco Mundial (BM), el Fondo remarca que, aunque la recuperación mundial continúa, "lo hace a un ritmo aún más lento y frágil". El FMI ha rebajado las previsiones de crecimiento de EEUU, la primera economía mundial, hasta una tasa del 2,4 % en 2016 y del 2,5% en 2017, dos décimas menos en el primer caso y una décima en el segundo. Esos menores crecimientos respecto a los calculados en enero son respuesta "al ajuste de las condiciones financieras", dice el documento.
Asimismo, la zona euro ve reducirse en la misma medida su crecimiento esperado del PIB para este año, que ahora se cifra en el 1,5 % y para el que viene, el 1,6 %, mientras que Japón ve recortarse en medio punto la previsión para 2016, hasta el 0,5 %, y volverá a la recesión en 2017, con una caída del 0,1 %, frenado por "la aguda caída en el consumo privado".
A esto se añade el continuado lastre para el panorama global que representan las contracciones económicas en Brasil y Rusia -ambos países entraron el pasado año en recesión-, que serán del 3,8 % y del 1,8 %, respectivamente, es decir, tres y ocho décimas mayores de lo calculado en enero pasado, cuando el FMI publicó sus anteriores estimaciones.
En el plano positivo, el Fondo sitúa a China, cuyas dudas han provocado recientes episodios de volatilidad financiera, y que finalmente crecerá algo más de lo esperado, un 6,5 % este año y un 6,2 % el próximo -en ambos casos dos décimas más que lo previsto anteriormente-, gracias "a la resistencia de la demanda doméstica".
En cuanto a España continúa al frente las grandes economías de la zona euro, con una expansión prevista del 2,6 % para este año y del 2,3 % para el próximo, pero verá ‘suavizarse’ la tendencia alcista de los últimos semestres, según sus previsiones "El crecimiento en España se proyecta que se suavice, aunque se mantenga por encima de la media de la zona euro", afirma el FMI.