Turquía acoge desde hoy la cumbre del G20, una cita donde países avanzados y emergentes hablarán sobre los diversos temas que centran la actualidad estos días: cambio climático, conflicto sirio, crisis de los refugiados… En cambio, los ataques perpetrados en París el pasado viernes han dado un giro a estas temas haciendo que la reunión se centre, principalmente en la amenaza (y realidad) del terrorismo yihadista.
Los países del G 20, por tanto, intentarán enviar un mensaje de unidad contra el terror yihadista, pese a sus profundas diferencias sobre la crisis siria.
Además, la cumbre, en la que ya están los líderes de los países del G20 (entre ellos, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el de Rusia, Vladimir Putin), también predominan unas fuertes medidas de seguridad y controles extremos previstos para que todo se desarrolle con normalidad.
De hecho, el gobierno turco ha desplegado a 12.000 policías mientras varios helicópteros sobrevuelan la zona. Turquía, por su parte, también vive la cumbre con especial interés ya que Ankara fue testigo de otra masacre en el mes de octubre en la que un centenar personas murieron y más de 200 resultados heridas.
Durante la cumple, tanto Barack Obama como su homólogo ruso, Vladimir Putin, han subrayado la necesidad de que la ONU medie entre el régimen y la oposición Siria, así como un alto el fuego.