"Después de años de sequía, este año es el de la recuperación de las salidas a Bolsa". Una frase que lleva repitiéndose en los dos últimos ejercicios y que, sin embargo, no refleja la realidad de unas empresas que aún tienen demasiado miedo de la volatilidad de los mercados, o de los reguladores.
Sin duda alguna, los saltos al parqué son uno de los mejores termómetros para medir la recuperación económica. Y es cierto que la actividad global de salidas a bolsa ha vuelto a niveles de 2010. Pero no es el caso de España. El fracaso en la OPV de Aena es solo un ejemplo más de intento fallido, que se suma al pobre resultado de muchos de los estrenos que este año se han producido en el mercado nacional.
En 2014 se han llevado a cabo 12 salidas a Bolsa. Solo 6 de ellas acumulan ganancias desde su debut. Hasta cinco de estas operaciones se han realizado en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) (Facephi, Mercal, Only Apartments, Euroconsult). Y las que han entrado a formar parte de la gran familia del Mercado Continuo no han logrado, ni por asomo, el brillo que las grandes OPVs del pasado ofrecían al mercado español. La última en el recuerdo es la de Iberdrola Renovables allá por 2007.
El sustento de las Socimis
Este último grupo del Continuo se salva, además, por el tirón que han tenido este año las Socimis. De hecho, 4 de las seis firmas que han debutado este año en este mercado pertenecen a este segmento (Grupo LAR, Hispania, Merlin y Axia). Ninguna de las 4 consigue aguantar el terreno positivo, con pérdidas desde la fecha del debut que oscilan entre el 8% de LAR y el 1,9% de Hispania.