"¿Qué más quieren? Bancos centrales, datos macro y más calma", destaca el estratega de Citi en España, José Luis Martínez Campuzano. Y se refiere a las promesas y expectativas que despiertan las cada vez más cercanas reuniones del Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Japón (BoJ por sus siglas en inglés) y la Reserva Federal (Fed).
Así, como al hecho de que los últimos indicadores adelantados de actividad muestran que la ralentización del crecimiento económico en Europa está siendo menor de lo esperado, mientras que la economía de Estados Unidos parece que está comenzando a ‘superar el bache’ por el que atravesó en el último cuarto de 2015.
Y también a la estabilización, al menos por ahora y en niveles bajos, aunque por encima de los 30 dólares, del petróleo, después de que los países productores hayan "congelado" la producción. Un pequeño paso al frente que supone un gran alivio para un crudo acosado por el exceso de oferta y la escalada constante de los inventarios.
En negativo, la agencia de calificación crediticia Moody’s ha revisado a la baja la perspectiva del rating "Aa3" de China hasta negativa desde estable, ante el riesgo que supone la elevada deuda, las salidas de capital y la credibilidad de las políticas económicas.
Cuidado con Draghi: ¿creer o no creer?, esa es la cuestión