Jorge López, analista de XTB, explica que la volatilidad se ha reducido de manera considerable esta semana. Algo que ha quedado patente también en la debilidad de los activos refugio. "Esta semana hemos asistido a caídas en el yen y el oro, dos de los principales beneficiados de la volatilidad vivida las semanas anteriores, unidas a subidas generalizadas en los índices", recuerda el experto.
Pero toda la atención de los inversores también estaba centrada hoy en el atentado de Niza, dejando al menos 80 muertos y cerca de 18 heridos graves. El atacante fue abatido por la policía. Y el presidente, François Hollande, ya ha anunciado que se extiende el estado de emergencia en el país durante otros tres meses.
Terribles acontecimientos que golpean sobre una frágil confianza inversora, que había conseguido recuperarse ante la rápida formación de Gobierno en Reino Unido tras el Brexit y la expectativa de nuevos estímulos por parte de los bancos centrales. Aunque, de momento, estos últimos, si el Banco de Inglaterra (BoE por si siglas en inglés) sirve de ‘modelo’ parece que van a esperar a tener más cifras sobre la mesa para flexibilizar aún más sus políticas monetarias.
Ahora bien, la idea generalizada es que la autoridad monetaria británica sí moverá ficha en agosto (al menos con un recorte de tipos hasta el 0,25%) y también que el Banco de Japón (BoJ por sus siglas en inglés) podría anunciar más ayudas en su reunión de finales de mes. Sobre esta expectativa el Topix ha vivido su mejor semana desde 2009 y el yen cotiza cerca de los niveles previos a la consulta.
Capital Economics cree que, por el contrario, que el Banco Central Europeo (BCE) seguirá los pasos del BoE y no hará nada en su encuentro de julio, pero advierte que el resultado del referéndum de Reino Unido "ha incrementado de forma significativa los riesgos a la baja para la economía de la Zona Euro, por lo que se verá obligado a actuar en septiembre, probablemente con más rebajas de tipos y mayores compras de activos (QE)".