Aunque la renta variable del gigante asiático cierra lejos de mínimos (ha llegado a caer más de un 5% y acaba con descensos del 1,7%) las dudas persisten. El regulador del mercado ha emitido un comunicado en el que reiteraba que seguirá estabilizando las Bolsas y previniendo el riesgo sistémico y dando liquidez. Asimismo, ha anunciado que no descarta que algunos individuos o compañías que han estado actuando de forma "maliciosa" cortos podrían ser penalizados. Por su parte, el banco central ha inyectado otros 50.000 billones de yuanes mediante la compra de activos.
Con todo, tal y como explican desde Link Securities, "con una economía que ha crecido con mucha fuerza pero con importantes desequilibrios y cuyas Bolsas se han disparado en los últimos meses, atrapando a muchos pequeños inversores con compras en renta variable a crédito, creemos que los problemas tanto de la economía china como de los mercados financieros del país van para largo. Estos serán un foco de incertidumbre y volatilidad para las Bolsas internacionales en los próximos meses, foco que por el tamaño de China, deja pequeño al ‘problema griego’".
Por su parte, José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, apuesta porque la situación actual de los mercados chinos "responde más bien a un elevado apalancamiento y no tanto a un problema de valoraciones. Pero, también es evidente, hay que valorar el estado de la economía china. Y quizás no tengamos suficientes datos para hacerlo".
Y es que, tal y como añade Renta 4, las dudas "se extienden sobre la capacidad de las autoridades chinas para mantener el ritmo de crecimiento objetivo (7% en 2015) al hilo de los últimos indicadores económicos".
En el lado contrario, la situación en Grecia sigue encauzada, con el inicio de las conversaciones para la nueva asistencia financiera este mismo martes. Se esperaba asimismo que abriera la Bolsa de Atenas pero finalmente no ha sido así y se especula con que este paso "definitivo" hacia una relativa "normalidad" se produzca el miércoles, tras haber recibido el visto bueno del BCE a una apertura con restricciones. Las negociaciones estarán plagadas sin duda de filtraciones y rumores (no deja de especularse con unas elecciones anticipadas) y los expertos esperan que se relajen algunas condiciones, ante la débil situación de la economía helena.