El Partido Popular se ha alzado con la victoria al obtener 123 escaños, pero se encuentra muy lejos de la mayoría absoluta (176) y de los 186 que cosechó en los pasados comicios. Tampoco la segunda fuerza, el PSOE, con 90 diputados tendría fácil la formación de Gobierno; mientras, Podemos ha dado la sorpresa con sus 69 asientos, y Ciudadanos, en cuarto lugar, se ha quedado lejos de las expectativas con 40.
Los mercados sienten la incertidumbre política y la Bolsa española encabeza los descensos, en un Viejo Continente, deteriorado desde el punto de vista técnico, y que ya arrastraba los lastres que suponen el hundimiento del petróleo, la decepción del Banco Central Europeo (BCE) y los interrogantes que plantea el ciclo alcista de tipos en Estados Unidos.
Pero el incierto panoráma político que se ha abierto tras los comicios del domingo en nuestro país se "ceba" con el Ibex 35. Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, explica que en general, "los activos españoles se enfrentan a semanas de gran convulsión y sin duda verán aún más reducido su potencial". Y asegura que el selectivo pierde con esto cerca de 300-400 puntos de potencial de subidas a corto plazo, "siendo ya muy difícil que termine el año por encima de los 10.000 puntos, frente al objetivo anterior de 10.500 enteros. Situación a tener en cuenta a la hora de abrir posiciones en los próximos meses, siendo necesario valorar el nuevo sesgo bajista adquirido".
La banca y los sectores más relacionados con el Estado son los que peor han llevado la jornada, con caídas superiores al 7% en CaixaBank y superiores al 6% en Popular. Los números rojos también rondaron el 5% en el caso de Bankia, Sabadell y Santander. Firmas energéticas como Repsol o Endesa también sufrieron el golpe del mercado, con pérdidas superiores al 6% para la primera y rondando el 4,5% para la segunda.
Como destaca Link Securities, "de no alcanzarse pactos estables, podrían sumir al país, la cuarta economía de Europa, en la inestabilidad política. En este sentido, señalar que existen pocas combinaciones para alcanzar una mayoría estable que apoye a un nuevo gobierno y que estas combinaciones chocan con las importantes diferencias ideológicas y programáticas de los cuatro partidos principales. Es por ello que un escenario que contemple la celebración de nuevas elecciones no es del todo descartable aunque sería muy negativo para la economía". Estos expertos advierten que "hasta que empiecen a vislumbrarse posibles pactos post electorales para la formación de Gobierno la Bolsa española va a tener un peor comportamiento relativo al resto de mercados bursátiles de la región".