La autoridad monetaria helvética sorprendía el jueves a propios y extraños al eliminar el tipo de cambio máximo del franco suizo frente al euro (1,20) y endurecer hasta el -07,5% la penalización de los tipos de interés de los depósitos bancarios. Movimiento que disparaba su divisa, hundía su Bolsa y ha llevado a los "valores refugio" a revalorizarse con fuerza.
Alberto Chiandetti, gestor de Fidelity, explica que el impacto inmediato "será negativo para la economía suiza, debilitando su posición competitiva en el escenario global y potencialmente afectando a las ganancias de sus compañías". En general, señala, las empresas que "capearán mejor el temporal" serán las que "se han centrado en alinear las bases de ingresos y gastos".
Por su parte, José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, habla de "rumores por todos lados sobre las potenciales pérdidas de muchos operadores en el mercado tras los últimos acontecimientos en Suiza. Sin poderlo confirmar, sí parece claro algo que siempre hemos advertido: uno de los riesgos más importantes para el futuro son, precisamente, los mercados".
Con todo, el euro sigue inmerso en una espiral bajista que vuelve a avivar el debate sobre la posible paridad con el dólar. La divisa europea sigue por debajo del nivel al que se fundó (1,1667). Ahora cotiza en 1,1623. Y esto está provocando movimientos que pueden pasar una dura factura a los inversores.
En una entrevista concedida a Bloomberg, Simon Smiles, jefe de inversiones de altos patrimonios de UBS aseguraba que sus clientes de banca privada buscarán refugio en el dólar ante el grave perjuicio que la decisión del Banco Central del país causará en la economía suiza. El banco privado ya ha recortado su previsión de crecimiento para la región, anticipando además que este año caerá en deflación.