"Probablemente el G20 a finales de semana esté centrado especialmente en el mercado de divisas", indica José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España. "Para algunos, tratando de evitar inestabilidad que contagie al resto de los mercados. Para otros, tratando de poner un límite a la búsqueda de ventajas competitivas para sus economías. Para el resto, desvinculando la mejora del escenario económico a la evolución de los mercados financieros", explica.
Para Daniel Pingarrón, analista de IG, "esta semana actual será determinante para medir si estamos ante un rebote bien armado o ante una mera salida en falso de la sobreventa, como ya ocurrió a finales de enero. Técnicamente aún estamos ante una situación débil, pues las grandes resistencias no han sido aún atacadas".
El petróleo ha sido máximo protagonista en este contexto. Desde ETX indican cómo ni el acuerdo de alto el fuego en Siria entre EEUU y Rusia ni la cuestión británica de la salida o no de la UE son hoy ingredientes de relevancia en los mercados "y, desde luego, las negociaciones políticas en España no mueven ni una brizna al Ibex. Manda el crudo hoy".
Alemania también ha publicado las cifras finales del PIB del cuarto trimestre que arrojan un desglose en el que la demanda doméstica evoluciona razonablemente bien, pero no así el sector exterior. Su economía creció un 0,3% el último trimestre, de los que tan solo un 0,3% los aportó el consumo privado. La encuesta IFO tampoco ha dejado buen sabor de boca, con una caída del índice hasta 105.7, desde los 107.3 anteriores. Un punto por debajo de lo esperado y el nivel más bajo desde diciembre de 2014.
En el mercado de deuda sí impera la calma, a la espera de una nueva subasta del Tesoro nacional, esta vez de letras a tres y nueve meses, con las que el organismo ha vuelto a presumir de tipos negativos, colocando cerca del máximo previsto.
La semana también estará marcada por la avalancha de resultados empresariales. Tras el cierre, el mercado conocerá las cuentas de Aena y Endesa.
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