Vuelve el inmobiliario a las carteras de los gestores. La recuperación del sector, aunque lenta, es un hecho confirmado con cifras. Y aunque aún queda un largo camino para normalizar esta industria, los analistas empiezan a mirar con buenos ojos esta alternativa de inversión, que ya ha sido aprovechada por los grandes inversores extranjeros y los particulares no residentes.
La subida de los precios residenciales está detrás de este giro en las carteras, ya que se trata de un "requisito sine qua non para que una recuperación de ciclo económico pueda considerarse realmente consolidada", explican los analistas. Y no solo en España. Desde el Departamento de Análisis de Bankinter recuerdan que las subidas de precios inmobiliarios son de doble dígito en EE UU por segundo año consecutivo, y han abierto un debate sobre la existencia o no de una incipiente burbuja inmobiliaria en Londres (precios +18,7% en lo que llevamos de año).
Los expertos aseguran que "la mejora del empleo en España permite pensar que esta tendencia de recuperación no tardará en llegar también a nuestro país (aunque de manera asimétrica según qué ubicaciones y calidades), lo que, "por una parte convierte a esta clase de activo de nuevo en un destino inversor atractivo, mientras que por otra potenciará la recuperación del PIB", explican.
En el mismo sentido se manifiesta Rosa Duce, Economista Jefe del Centro de Inversiones del Deutsche Bank. "Los precios han caído mucho en algunas zonas del país, pero pueden seguir cayendo en otras. Lo que es cierto es que ya hay oportunidades para comprar inmuebles en ciertas zonas de Madrid o Barcelona, por ejemplo".
La experta explica que la inversión residencial sigue cayendo "porque la oferta de vivienda es muy grande y eso hace que no se invierta y no se hagan nuevas casas". Por eso, la aportación de la inversión inmobiliaria al PIB sigue siendo negativa, aunque ya solo a niveles de un dígito. "En las zonas de costa aún es difícil pensar que los precios han terminado de caer", advierte.