El BlackRock Impact US Equity Fund es el primero de su clase en ser lanzado por el gigante de la gestión de activos desde que el pasado mes de febrero la firma anunciase la contratación de Deborah Winshel, procedente de The Robin Hood Foundation, para ayudar a sus clientes a invertir en productos que tuvieran en cuenta factores ISR. Según consta en el folleto registrado en la SEC, el fondo contará con tres clases de acciones, y excluirá de su universo de inversión a empresas ligadas a sectores como el tabaco, el alcohol o las armas.
Esta apuesta de BlackRock es solo un ejemplo más de una tendencia que se ha intensificado en los últimos años entre las gestoras mundiales, conscientes de la necesidad de alinear los intereses personales de sus clientes con loso activos en los que invierten. Otras grandes firmas como Goldman Sachs han apostado por otras vías para crecer en este segmento de mercado. La gestora del grupo adquirió hace unos meses Imprint Capital, una firma especializada en inversión bajo criterios ISR.
Otras grandes de la industria, como Robeco, han apostado por dedicar una unidad de negocio a este estilo de inversión. Ya en 1995, la firma fundó Robeco SAM, especializada en gestión de activos, índices, compromiso, votación, análisis de impacto, evaluaciones de sostenibilidad y servicios de evaluación comparativa de sostenibilidad. A cierre del primer trimestre, RobecoSAM mantenía capacidades de gestión asesoramiento y de licencia en renta variable por valor de 10.000 millones de dólares. Además, el equipo Governance & Active Ownership de RobecoSAM mantiene 82.000 millones de dólares en activos bajo compromiso, y 50.000 millones de dólares en activos sometidos a votación.
"Frente al paradigma dominante que dibuja a los inversores como agentes de la actividad económica con una visión cortoplacista, centrada en la maximización de beneficios, las inversiones de impacto incluyen a unos inversores abiertos a otras motivaciones e intereses, con una visión más amplia de sus responsabilidades y de su contribución al bienestar social", indican en un reciente informe sobre el sector los expertos del IESE Business School.
Spainsif, asociación que promueve la inversión socialmente responsable en España, elaboró el pasado año junto a VDOS Stochastics un comparador de fondos de gestoras nacionales e internacionales, con los que los inversores pueden acceder a esta clase de activos. Actualmente, tiene registrados 148 fondos. Y de todos ellos, solo 44 registran rentabilidades negativas en 2015. Una cifra que se reduce a solo uno, el Eurovalor Compromiso, si el plazo se amplía a 3 años. Y se limita al 1,03%.