El banco sigue acelerando la reducción a la exposición del sector inmobiliario, pero aun así la exposición neta asciende a 12.545 millones, eso sí cayó un 14% respecto a 31 de diciembre de 2013. Según la entidad, el mercado mostró una tendencia positiva, con una incipiente recuperación de los precios y la demanda. Las ventas del área aumentaron un 18% interanual hasta 1.932 millones de euros.
Aunque el número acumulado de ventas del año es algo inferior al del ejercicio anterior, un 1,5% menos, aunque se trata de activos de mayor valor bruto y precio medio, con un impacto superior en la reducción de la cartera. La entidad afirma que si se excluye el número de operaciones mayoristas de venta de cartera realizadas el pasado ejercicio, el número de ventas de activos inmobiliarios reflejaría un ligero crecimiento en la comparativa interanual, un 1,6% más.
El director de Estrategia y Finanzas de BBVA, Jaime Sáenz de Tejada, durante el encuentro con analistas, ha comentado que esta división del grupo en los próximos dos años tendrá un impacto negativo limitado y a partir de 2017 volverá a las ganancias. El consejero delegado, Ángel Cano, ha subrayado que el sector ha estabilizado los precios y el ejercicio ha estado marcado por un crecimiento en las ventas y una reducción del stock.Las adjudicaciones de inmuebles procedentes de créditos hipotecarios a particulares se incrementan un 3,2% desde septiembre de 2014, lo que significa un descenso del 0,4% si se considera la exposición neta.
Los saldos dudosos bajan, hasta situarse un 4,9% por debajo de la cifra existente al cierre del trimestre anterior, y un 16,1% inferior al dato de diciembre de 2013. La cobertura de los créditos dudosos y subestándar sube en el trimestre hasta alcanzar un 54%, y la del conjunto de la exposición inmobiliaria un 48%, es decir, una mejora de 112 puntos básicos en el trimestre y de 278 puntos básicos en el año.
Los saneamientos crediticios e inmobiliarios de 2014 se redujeron en más de 1.600 millones de euros hasta los 5.012 millones de euros. Las pérdidas por deterior activos financieros descendieron un 52% hasta los 305 millones, mientras que las dotaciones a provisiones bajan un 37,6% hasta los 629 millones.