Ada Colau abraza sin peros el Mobile World Congress (MWC) y tilda de "triunfo colectivo" la renovación del Mobile hasta el 2023 en el primer pleno de la ciudad bajo el mandato de Barcelona en Comú. Los socios son el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Barcelona, Turismo de Barcelona, Fira de Barcelona y la Fundación Mobile World Capital Barcelona.
Un acuerdo sellado hasta 2023
Si el pasado jueves Ada Colau y su gobierno ya ratificaron su compromiso sin fisuras con el proyecto, durante el primer encuentro del patronato de la Fundación Mobile World Capital de Barcelona que presidía la alcaldesa, esta semana John Hoffman, consejero delegado del GSMA, ha confirmado públicamente el cierre del acuerdo declarando estar "encantado de anunciar que Barcelona seguirá siendo Mobile World Capital y sede del Mobile World Congress durante los próximos ocho años" y "emocionado por seguir construyendo sobre el éxito cosechado en los últimos años". Y es que, según cifras oficiales, la última edición del Mobile World Congress batió un nuevo récord al atraer a más de 94.000 visitantes de 200 países, más de 2.000 expositores, y contribuir con más de 436 millones de euros y 12.675 trabajos temporales a la economía local.
Las condiciones de Colau
Cabe recordar que, antes de convertirse en primera edil de Barcelona, Colau había realizado unas declaraciones que hicieron que muchos dudaran de la continuidad del acuerdo con la GSMA. La entonces alcaldable aseguraba estar "a favor de la actividad económica y el desarrollo tecnológico pero con reglas de juego, reorientando el modelo productivo de la ciudad y la sociedad" y se quejaba de que "la política de grandes eventos puede traer mucho dinero a la ciudad pero muy pocos días, para unos sectores muy determinados", lo que según ella no era "un modelo sostenible para la ciudad".