La explicación es relativamente sencilla. Muchos de estos grupos tienen montado todo un entramado de actividades que funcionan casi como cualquier otra empresa. Aunque la financiación de agrupaciones radicales está prohibida por la Comisión Nacional Antiviolencia, hay miles de trabas legales que se aprovechan para seguir manteniendo en pie todo el ‘chiringuito’. Estas son sus actividades más lucrativas.
Viajes
Todo el mundo sabe que son los seguidores ‘más fieles’ y acompañan a sus equipos a cualquier lugar donde jueguen. ¿Cómo es esto posible? Según medios deportivos, estos grupos suelen contratar, por cuenta propia, un vuelo chárter, para lo que buscan aerolíneas de bajo coste. Una vez adquiridos todos los billetes, los venden a aficionados que también quieren acompañar a su equipo a un precio más elevado el doble aproximadamente), pero que seguirá siendo más barato que contratar el vuelo en cualquier otra compañía. Con los viajes de autobús pasa exactamente lo mismo, pero obtienen un beneficio menor.
Tifos y mosaicos
Este es otro de los grandes ‘secretos’ que tiene este tipo de peñas para ganar dinero. Ellos son los encargados de elaborar y pagar el tifo si solo cubre su fondo del estadio. Pero si es el típico mosaico de cartulinas que ocupa todo el campo y suele verse en las ocasiones especiales, es el club el encargado de pagar todas estas cartulinas. Ellos las compran en locales mayoristas y luego, se las cobran al equipo a precio de venta al público, lo que supone una gran diferencia.